¿Qué festejamos cuando hablamos de aniversario laboral? Todos festejamos nuestros cumpleaños, y también otros aniversarios de situaciones que resultan vitales en nuestra historia. Pero cuando las redes nos invitan a saludar a Fulano o Mengano porque cumple un aniversario en su lugar de trabajo, ¿qué festejamos?

En el siglo pasado, la mera permanencia ya era un logro. Confiados en que la empresa se ocuparía de nuestra carrera, progreso económico y profesional, festejábamos décadas en la esperanza de llegar a la gran fiesta, el regalo del reloj de oro y el discurso de despedida.

Todo eso, ya lo sabemos, quedó en el remoto pasado. Es la historia de nuestros padres, abuelos y de algunos pocos “olvidados” dentro de las estructuras en este siglo.

En el paradigma de carrera actual, la rotación es percibida como necesaria, tanto para ganar experiencia multi sector como para demostrar la tan mencionada “flexibilidad” en relación a roles y culturas. Hoy se considera que un lapso de 5 a 7 años ya es una etapa cumplida para con un “X” empleador. Y, excepto que la rotación interna ascendente sea muy clara y demostrable, se presume que la persona ha ingresado en una suerte de “meseta” de confort.

Entonces cuando en las redes nos invitan a festejar el aniversario laboral, los 10, 12 ó 15 años de alguien en la misma empresa, ¿qué festejamos?

Conozco muchos casos de quienes están donde están por miedo a salir de su zona de confort. Miedo a no saber enfrentar el mercado. Miedo a su edad, etc., etc. Vía coaching de carrera se pueden dispersar esos temores y evaluar objetivamente las chances de cambio. Aunque sea, solo para saber si hay otra alternativa o no.