Hace unos días, en la red LinkedIn, un colega tuvo la osadía de mencionar las “malas conductas” que –como selectores de ejecutivos– sufrimos.

Gente que acepta y luego no se presenta a la entrevista, gente que llega media hora tarde, gente que ni recuerda a que búsqueda está postulando, Curriculums presentados como en el siglo pasado, y… sobre todo: gente que no tiene ni idea de cómo presentar su propuesta!!!

¿Y qué paso? Cientos de réplicas, quejas, insultos, etc., alegando los “malos tratos” que se sufren por parte de los selectores!!

Es bien cierto que –típico de Argentina– la mala educación está generalizada y, sobre todo, el concepto básico de “respeto al prójimo”.

Este tema ya lo he analizado en mi video QUE ESPERAR DE LOS CONSULTORES que se puede ver en mi canal de You Tube.

Hoy quiero reflexionar sobre la ACTITUD de los buscadores de nuevas oportunidades. La desesperación es muy mala consejera. Así como la IGNORANCIA y la FALTA DE PREPARACION para acometer una búsqueda en este siglo. Recomiendo ver también mi video: CAMBIO DE PARADIGMAS.

Todo ha cambiado. ¿Qué les hace pensar que buscar trabajo es “igual que antes” ? ¿Cuántos se preocupan por tener un esquema de Cv moderno, atractivo y vendedor? ¿Cuántos se entrenan (al menos leyendo) los miles de consejos sobre cómo manejarse en entrevistas? ¿Cuántos se molestan en conocer al menos el nombre y cargo de quien los está citando a entrevista? ¿Cuántos tienen la gentileza de, luego, mandar unas líneas agradeciendo el tiempo dedicado? ¿Cuántos llegan a comprender que cada selector puede ser un impulsor de su carrera y, en vez de insultarnos, deberían intentar ser amigos especiales?

Y… más importante todavía: ¿cuántos saben presentar su propuesta como solucionador/a de “X” problemas, en vez de relatar la historia pasada de su carrera? ¿A quién le interesa el pasado? Lo que hoy se busca son LAS SOLUCIONES que la persona ofrezca.

En síntesis: buscar nuevas oportunidades NO otorga “derechos extras” en cuanto a no necesitar entrenamiento, esfuerzo, paciencia y sobre todo: MUCHA EDUCACION.

¿Ud. está de acuerdo?

Lic. Cristina Mejias