Los procesos de selección de empleados serán cada vez más largos, competitivos y selectivos, utilizando todas las herramientas y tecnologías disponibles para evaluar a los candidatos. Por eso, conocer qué emergentes da el autoanálisis se torna super importante.

Los empleadores continuarán ampliando el uso tecnológico para identificar y evaluar potenciales candidatos, detectar aplicaciones útiles y administrar el proceso de empleo. Esto incluye el uso expandido de las redes sociales, incluso Instagram y SnapChat.

El uso de mensajería escrita (texting) será cada vez más habitual. Esta es otra área en la que los candidatos deberán aprender nuevos requerimientos y expectativas. Empleadores aceptan cada vez más comunicaciones informales como por ejemplo los “emojis”. Se está redefiniendo el concepto de profesionalismo, y los candidatos tendrán que enfrentar este impacto en el tipo de comunicación con su potencial empleador. Saber “cuál es el límite“ es la clave.

Empleadores usarán cada vez más bolsas de trabajo online en casi todas las industrias, ya que todavía las consideran lugares de calidad para detectar talentos.

Las bolsas de trabajo “nicho” seguirán expandiéndose. Su efectividad será de interés clave para candidatos, coachers y empleadores a medida que, en muchas industrias, disminuyen los talentos.