Hoy… sin aviso previo, apareció en mi oficina un intimo amigo.

Si bien, en charlas informales, varias veces habíamos analizado aspectos de su transición laboral….Hoy vino, bastante alterado.

Me pregunto, básicamente: Cristina, como hago para explicar mi despido?

Tratando de calmarle, le dije:

“Flaco….Ser despedido de un trabajo puede pasarle a cualquiera y puede ocurrir por un sinnúmero de motivos!!!

Hay personas que tienen  conflictos de personalidad con el  supervisor inmediato. O la descripción del puesto era completamente distinta de la que les dieron durante la entrevista y no eran la persona indicada, en absoluto. O….cometieron una serie de errores, sea de proceso o de conducta….Metieron la pata y realmente merecían ser despedidos!”

 

Ofrecí café, agua y le seguí diciendo:

“En primer lugar, no te obsesiones. Sin lugar a dudas, no sos el único. A mí me despidieron de mi primer trabajo (una agencia publicitaria) cuando uno de los dueños interpreto que yo había intentado hacer contactos directos con una empresa cliente! Me sentí mortificada cuando sucedió porque no era verdad.

Todo lo que quería hacer en ese momento era meterme bajo tierra y ¡volver a aparecer solo cuando alguien ofreciera contratarme. Sin embargo, pronto descubrí que ser despedida no era el fin del mundo y que el evento  no reflejaba mis habilidades ni mi perfil laboral  en general.”

Y continué diciéndole: “Luis….en vez de quedarte en el “duelo” de haber perdido ese trabajo, focalizá tus esfuerzos en buscar una nueva fuente de ingresos y satisfacción!”

 

Luis, reacciono: Lo que me asusta, es concretamente como explicarlo! Seguramente…en cada entrevista me lo preguntaran! Decime que debería yo contestar!!!!

Le di estos consejos:

 

1. ¡No mientas!

Sé honesto desde el primer momento. No mientas ni creas que diciendo “medias verdades” suavizarás la situación. Te repito:: Si un posible futuro empleador descubre la verdad — y probablemente lo hará — tus posibilidades de obtener el trabajo se reducirán a ninguna. Si dices la verdad, mostrarás credibilidad, integridad y principios. No eres la única persona a la que han despedido y existe la posibilidad de que el entrevistador, sentado del otro lado del escritorio, haya sido despedido alguna vez durante su carrera.

 

2. Redactá una respuesta clara.

Antes de iniciar entrevistas, creá una respuesta clara y concisa sobre por qué fuiste despedido. Explica exactamente lo que sucedió, lo que aprendiste al respecto, lo que ahora harías de otra forma después de ver lo que ocurrió y como evitarías ciertas confrontaciones en el futuro. Escribila, revisala y aprendela casi de memoria. Si en tu empresa hubo reorganización funcional, aferrate a esa razón.

 

3. Practicá tu respuesta.

Parate frente al espejo y decila en voz alta. Practicá en casa, en el auto, en el gimnasio, hasta que sientas que sonas sincero y tranquilo. Pregúntate a vos mismo: ¿Todavía estás amargado, resentido y enojado por haber sido despedido? Si lo estás, trata de liberarte de esas emociones antes de salir a ver gente o contactos.  El entrevistador casi con seguridad se concentrará más en cómo te expresas que en lo que estás diciendo. ¿Aprendiste de la experiencia? ¿Se refleja esto en tu respuesta y en tu conducta? Enfocate en cómo das tu respuesta y en cómo los otros la perciben.

 

4. ¡La brevedad es la clave!

Cuando expliques tu situación, se breve y directo; no divagues ni des vueltas. La mayoría de los entrevistadores  no esperan un relato detallado de lo que originó tu despido y solo necesitan un resumen del incidente. Ojo, ¡no despotriques sobre lo intolerable que era tu jefe anterior!

 

5. ¡No te coloques a la defensiva!

¡Tragate tu orgullo! Separa tu ego del incidente y sé honesto contigo sobre lo que provocó que fueras despedido. Reflexiona sobre lo que salió mal. Además, no permitas que la vergüenza evite que seas objetivo y comprendas por qué tu jefe te despidió. Y, ¡no culpes a otros por tu despido!

 

6. Hacete cargo.

Este es el momento de hacerse cargo de lo que sucedió. Ya no importa lo que sentís por tu empleador anterior. Sea lo que sea lo que necesites para hacer las paces contigo mismo, hazlo: meditación, yoga, terapia, los Doce Pasos – lo que  sea que funcione para vos!! Cuando ya te sientas en paz con vos mismo y sepas quien sos y lo que has hecho, serás más convincente al responder esa pregunta en una entrevista, lo que, a la vez, hará que tu entrevistador se sienta más cómodo también.