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Imagínese. Usted tiene una entrevista. Todo resulta fabuloso. Le dicen todo lo que usted quiere escuchar y ofrecen todo lo que usted quiere hacer, antes de que usted lo pida. Todo sucede a la perfección. Y luego, pasada una semana… no hay llamados! Al mes siguiente, lo mismo.

Tres meses después, le envían un correo electrónico para comunicarse con usted (como si nada de tiempo hubiese transcurrido).

Ud. se dice: ¿Perdón? No voy a contestar!

No después de que me dejaron como un paquete olvidado. ¿Dónde estaban hace dos meses cuando yo necesitaba hacer una consulta para optar por otra propuesta?

El marketing de contenidos es similar a esta situación. Como profesional moderno es su trabajo exhibirse con bombos y platillos, ser sumamente amable y ofrecerse como el mejor. O, en términos más creíbles, debe brindar información, ofrecer soluciones, y ofrecer contenidos y recursos.

Puede parecer necesario “tomarse un descanso” de la actividad de “marketing personal”, por ejemplo en las redes. En ocasiones, las estadísticas del sitio son bajas, las tasas de cliqueo disminuyen, y esa última publicación en las redes sociales, solo recibió… dos clics. ¿Por qué seguir intentándolo? ¿Por qué insistir en esforzarse para obtener resultados?

La razón es la necesidad de coherencia.

Su tarea es convertirse en un recurso para sus clientes y consumidores. Usted tiene que estar allí, con las respuestas a las preguntas, antes de que se las hayan formulado. Cuando usted crea este tipo de relación con sus clientes y consumidores, se convertirá en un recurso “indispensable”, y será reconocido como una autoridad en aquello que ellos intentan hacer, una invaluable relación simbiótica. En ocasiones, los resultados pueden parecer invisibles, pero tener clientes que recurran a usted debido a que ellos saben que usted es un experto, es dinero en la mano!  

El problema más grave que representa tomarse “un descanso” de sus actividades de “marketing personal” es la crisis que esto le provocara. A través del tiempo, observamos un ascenso constante en el compromiso de las personas con las que está comunicado con regularidad. Suspenda su programa, y no solo tendrá que volver a recuperar el lugar que dejó, sino que también perderá a todas las personas interesadas que había captado durante su actividad. No solo puede dañar su relación con gente clave, sino que también dañará su potencial para acercarse a un nuevo público.

No deje de enamorar a sus potenciales empleadores. No se detenga ni se tome tiempo libre. Sus “clientes” lo necesitan, aun cuando no siempre lo demuestren, y sus necesidades no desaparecerán si usted abandona su actividad…  ellos solo buscarán a alguien más.

En el mundo del “marketing personal”, no hay excusa para no comunicarse!

Por eso, yo misma sigo alimentando mi blog aunque algunas notas tengan escaso impacto. Ud, sobre todo si ya ha conseguido su objetivo (empleo? clientes?) tampoco debe abandonar su trabajo en las redes o en su networking.

La constancia es un gran merito en este mundo “líquido”.

Qué opina? Coincide?

Agradezco sus comentarios.