Entrevista

Qué hacer:

•         Un inventario de lo que Ud. ofrece. Esto incluye las habilidades que no “se basan en el conocimiento”. A menudo, las habilidades que usted posee las que se consideran propias de la inteligencia emocional pueden marcar la diferencia entre el conjunto de sus habilidades y la próxima persona que está igualmente calificada en cuanto a las responsabilidades que implica el trabajo. Un ejemplo sería “mantener la calma en situaciones de estrés”.

•         Considere que, en este momento, su trabajo es obtener trabajo. Resérvese una cantidad determinada de horas diarias para prepararse, investigar, gestionar redes de contactos y practicar. En esta economía, marcará la diferencia cuando se enfrente con la competencia. Además, se sentirá más preparado/a y en dominio de la situación, lo cual redundará en mayor confianza en usted mismo/a.

•       Escuche lo que le preguntan y lo que le dicen. Uno de los errores que la mayoría de los candidatos comete es que se olvidan de escuchar porque están centrados en sus respuestas. Su entrevistador le da pistas en las preguntas que formula y en las respuestas a sus preguntas. Escuchar lo ayudará a comprender la necesidad que quieren cubrir!

•     Formule preguntas. Por lo general, en un momento de la entrevista, el entrevistador le pregunta si tiene alguna inquietud. La respuesta más frecuente a esta pregunta suele ser “no”. Respuesta incorrecta. Como estuvo escuchando, puede preguntar sobre los temas mencionados durante la entrevista.

•         Recuerde que usted está en la entrevista para evaluarlos tanto como ellos lo/la  evalúan a usted. Por más que se encuentre en una situación económica apremiante, no querrá ponerse en un lugar que a la larga le causará daño. Evalúe el ambiente y las personas. ¿Es el lugar en el que desea pasar una gran parte de su tiempo?

 

Qué evitar:

•     No generalice sus respuestas. Sea específico, particularmente, si le hacen preguntas que requieran un ejemplo. Si está contando una experiencia pasada a modo de ejemplo, asegúrese de que el relato contenga detalles que se centren en las habilidades que usó.

•     No utilice el pronombre “nosotros” sin explicar a quién se refiere. Es confuso para el entrevistador que está interesado en el papel que usted desempeñó si usted emplea el pronombre “nosotros” para demostrar sus habilidades.

•     No diga en su currículum o en sus ejemplos algo que no pueda ilustrar con un ejemplo o con un relato. Cualquiera puede escribir algo bueno en un CV, pero la hora de la verdad es cuando puede dar un ejemplo específico de un momento en que realizó algo que afirmó que pudo efectuar y de las habilidades que empleó para llevar a cabo la tarea.

•     No diga nada negativo sobre usted mismo/a u otras personas. Asegúrese de no usar frases como “bastante bien” o “creo que puedo”. Emplee frases que demuestren que cree en usted mismo/a. Si dice que puede realizar algo con convicción, es muy probable que el entrevistador crea que lo puede llevar a cabo. “Soy bueno/a para…” y “Tengo la capacidad de…”.

•     No tenga miedo de “fanfarronear” un poco. En realidad, no es fanfarronear cuando se vende a usted mismo/a. El producto que vende es “usted” y más le vale creer que es el mejor producto. De lo contrario, nadie creerá en usted.

Esta es la síntesis que suelo hacerles a nuestros clientes en “coaching de carrera” antes de sus entrevistas.

Y… que haya (una pizca) de SUERTE.