En estas notas le ofrezco estrategias fundamentales para responder una de las preguntas más frecuentes de las entrevistas: “¿Por qué se fue (o tiene pensado irse) del empleo anterior?”

Sea conciso

Describa el motivo por el que se fue en forma directa y concisa. No entre en demasiados detalles (a menos que se lo soliciten). Cuanto más hable sin necesidad del tema, más sospechas generará en el entrevistador. Un ejemplo sería: “Mi empresa se fusionó con otra y la nueva gerencia quiso traer su propia gente. Mi desempeño hasta el momento había sido siempre destacado, con excelentes evaluaciones por parte de mis superiores”.

Ofrezca referencias reales y actuales

A continuación usted debería mencionar que, para comprobar su desempeño, estaría feliz de brindar referencias de parte de un excolega y jefe.

Demuestre su confianza y predisposición a presentar referencias que respalden sus motivos para abandonar el empleo anterior; es una manera poderosa de asegurarse de que le crean.

Relate los hechos

Si le piden más detalles, aténgase a narrar los hechos, qué hizo usted, cómo se sintió y qué aprendió a partir de la experiencia. Los entrevistadores quieren cerciorarse de que el problema no haya sido usted y comprender cómo se manejó. Trate de no hacer una fría declaración de acontecimientos: agregue también narraciones de circunstancias que presenten su desempeño en forma positiva.

Cuente qué aprendió

Esta también es la oportunidad de describir qué fue lo que aprendió y cómo va a manejar este tipo de temas en el futuro. Una descripción de lo que aprendió demuestra que usted tiene capacidad de aprender a lo largo de toda la vida y que siempre considera el lado positivo de los acontecimientos.

Hable en positivo

Presente los hechos de manera positiva. Cualquier tinte negativo que les dé a sus palabras le jugará en contra. Si está enojado por la situación, trate de procesar ese enojo de alguna forma antes de presentarse a una entrevista. Libere su bronca rompiendo lamparitas en el sótano o practicando boxeo con una bolsa, pero nunca durante la entrevista.

Mire a los ojos

La mayoría de la gente es capaz de percibir cuándo la están engañando. Al responder, mire al entrevistador a los ojos. Trasmitirá así su confianza, comunicará la verdad y que no tiene nada que esconder.

Practique y practique!

Anote su respuesta y ensáyela. Primero practique respondiendo en voz alta cuando esté solo y luego hágalo ante otra persona. Pídale a un amigo que juegue a entrevistarlo; que le haga esa pregunta (“¿Por qué se fue de su último empleo?”) y una o dos más que podrían incomodarlo. Practique hasta sentirse familiarizado con las palabras que dice y la manera en que las dice.

Mi experiencia me muestra que 95% de los entrevistados se ponen “incómodos” frente a estas preguntas!

Porque?

Es obvio que será pregunta de rutina!

Se incomodan porque no han practicado sus respuestas!

Cuando gozan de un proceso de coaching laboral, es “tarea obligada” tratar – a fondo – este tema. Me encantaría debatir vuestras opiniones o anécdotas de este espinoso tema. Aquí o en Facebook: Grupo “Carrera y Vida Laboral”.

Alguna vez se sintieron desconcertados frente a esta pregunta?